sábado, 9 de mayo de 2020

¿Bajo qué parámetros podría existir un mercado del arte en Xalapa?



Conversando con Réplica contra réplica y Manuel Velázquez 

El mercado del arte en Xalapa fue el tema del conversatorio que sostuvimos con Manuel Velázquez el pasado miércoles 18 de septiembre. Manuel, artista, docente, gestor y director de la galería Flavia, compartió con nosotros y con la audiencia importantes puntos de vista como sólo un experto en el tema podría hacerlo. A modo de introducción, Jonathan Farías sintetizó el texto previo a este conversatorio, narrando las dificultades e interrogantes que él y varios compañeros han experimentado a la hora de poner precio a su obra, distribuirla por canales diversos, encontrar mercados apropiados y formalizar la venta. Jimena Ortiz, por su parte, leyó un texto donde contextualizó históricamente algunas problemáticas relacionadas con la transformación del arte en mercancía. Después inició formalmente la conversación o, mejor dicho, comenzaron las preguntas hacia nuestro invitado, no sin antes puntualizar que la charla había sido pensada para el contexto específico xalapeño, por lo cual se buscaría relatar y describir cómo es que ha ido articulándose un tipo de mercado en esta ciudad.


“¿Cuál es la diferencia entre ser un artista y ser un profesional del arte y/o la cultura?” fue una de las preguntas iniciales. A decir de ello, Manuel nos comenta que el estatuto de artista se obtiene, sobre todo, tras el reconocimiento continuo y prolongado del gremio artístico conseguido tras lustros y lustros de trabajo. Por su parte, el o la profesional de las artes puede, o no, practicar la producción de obra artística y puede ser gestora, difusor, vendedor, productora de diseño, crítico, docente, investigadora, entre un largo etcétera. Sumado a ello, se comentó que la constancia, la disciplina, la búsqueda por cumplir ciertos estándares de calidad y la administración de los recursos humanos, financieros, tecnológicos, de producción y de relaciones públicas son elementos fundamentales en el desarrollo de una carrera profesional en este campo. Y, debido a que en las escuelas donde se enseña arte no se cubren del todo estos tópicos, estrategias y funciones, sería conveniente formular un programa de estudios donde se les diera cabida de manera transversal.
Indiscutiblemente, una característica de este conversatorio fue el constante cruce con otros componentes relacionados con el mercado del arte: la educación artística, las políticas culturales, el papel de las instituciones públicas y de la iniciativa privada, la relevancia de la formación de públicos, entre otros.

A decir del papel de las instituciones públicas, se comentó que estas no necesariamente buscan generar una retribución económica directa, si bien fungen como escaparates de exposición de piezas de arte y promoción de eventos culturales cargados de contenido político, económico y cultural. Sobre la iniciativa privada, Manuel comenta que mucho ha cuidado en recalcar que, por ejemplo, la galería Flavia es una empresa cultural y no un espacio cultural independiente. La diferencia entre ambos perfiles radica, desde su posición, en que la primera promueve actividades culturales buscando generar recursos que le permitan obtener una ganancia proporcional a las inversiones que se han hecho y harán, mientras que el segundo se sostiene por subsidios obtenidos de otras instituciones y no propiamente por el intercambio monetario de los servicios ofertados. Sin embargo, una problemática específica relacionada con la apertura de empresas culturales consiste en la inexistencia de una figura jurídica que avale y proteja ese tipo de establecimientos. De tal suerte, las estrategias y funciones implicadas en el desarrollo de esos espacios no son las que necesariamente responden a las ideas originales con las cuales han sido edificados, pensados y planeados.
En un tenor similar, la carencia un marco legal y administrativo que categorice la diversidad de posibles consumidores del campo de las artes, dificulta el cumplimiento de ciertas funciones de las instituciones culturales, sean privadas o no. Y es que no es lo mismo ser una coleccionista, un inversionista, un comprador intermitente o una visitadora de exposiciones (la mayoría de ellas gratuitas, otras con cobro por entrada), ya que, en dependencia de cada uno de estos actores, los proyectos de formación de públicos variarán y cubrirán necesidades diferenciadas.
Una pregunta relevante fue la de la pertinencia de formar una gran cantidad de coleccionistas, tomando en cuenta la mínima exposición de las piezas adquiridas para una gran parte de la población. La respuesta, en este sentido, apuntó hacia la importante función de los coleccionistas en el acrecentamiento del patrimonio cultural y el posible estudio de las obras por generaciones venideras. Es más, Manuel ofrece una estratificación detallada de los compradores de arte en Xalapa, apuntando a la clase media como un sector potencialmente interesado, pero todavía reticente a la hora de comprar piezas que rebasen los ocho mil pesos.
Uno de los tópicos que generó debate fue el de la intencionalidad del artista en relación con su público. ¿Con qué tipo de público se está entablando una conversación y para qué finalidad? ¿Es pertinente generar nexos con un sector específico y restringido, o con una proporción mayor de espectadores-consumidores? Así, la pregunta por la función social del arte salió a relucir, aunada a la búsqueda por generar diversas estrategias de “superviviencia” implementadas por los productores, tomando en cuenta las necesidades de su posible audiencia. La respuesta presentó varias aristas, de entre las cuales sobresale la necesidad por reflexionar y asumir una postura ideológica, política y económica que se transmitirá en la propia producción. A partir de ello, se obtendrá una idea más clara del tipo de obra y, paralelamente, del perfil de los posibles consumidores. Otra idea apunta hacia la diversificación de los productos ofrecidos y los espacios para su distribución.
Sin duda alguna, en esta charla logramos entrever nociones e ideas generales que pueden ser puestas en práctica y que nos permiten observar con mayor claridad el panorama actual del mercado -o los mercados- del arte en Xalapa.


sábado, 2 de mayo de 2020

Así fue el segundo conversatorio de Réplica contra réplica

Réplica al conversatorio sobre "Los espacios educativos del arte"
Bombas, el fin de la universidad y el precario futuro que nos aguarda son sólo algunos planteamientos derivados del pasado Conversatorio sostenido con el intelectual y escritor Omar Gasca. El título de la charla -“Espacios educativos del arte”- y el texto que les precedía (EDUCACIÓN. UNIVERSIDAD. ESTUDIOS DEL ARTE.) fueron quizá demasiados abiertos, motivo por el cual el hilo conductor esperado se perdió por momentos. No obstante, considero que se llegaron a formar algunas conclusiones y la participación del público fue un más dinámica.
En términos generales, el punto de acuerdo entre las tres partes (Farías, Gasca, Ortiz) radica en una crítica a cierto modelo educativo que genera una distancia marcada y jerárquica entre el docente y el dicente. Desde este argumento, las instituciones educativas fungen más como perpetuadoras de una condición de desigualdad sostenida en la idea de que un profesor “transmite” conocimientos, colocando al alumno como quien por principio “no sabe” o reproduce un conocimiento “equívoco” o, por lo menos, cuestionable. Hasta allí, cierto consenso.
Ha sido en otros aspectos donde la discusión presentaba más disenso que acuerdos, principalmente en lo tocante al tema de la educación universitaria. Para Gasca, la Universidad -supuesto garante del éxito profesional de los estudiantes al finalizar una carrera- es una maquinaria obsoleta a tal grado que habrá de desaparecer sin ton ni son en más o menos tres décadas. Aduce que no es necesario, siquiera, tratar de rescatar lo rescatable ni procurar hallar soluciones a la infinidad de problemáticas que se presentan en dicha institución. Tampoco ofrece mayor tregua ni a los docentes ni a los alumnos, quienes, sospecha, tienen tan poco interés en modificar las experiencias de enseñanza-aprendizaje (en el caso de los primeros) como en acercarse y practicar su futura profesión desde la experiencia universitaria (en el caso de los segundos).

Frente a tal escenario, la propuesta de Gasca se resume en acabar con la institución universitaria y con la simulación que ejercita, para retornar a prácticas específicas del medioevo como, por ejemplo, que el aprendiz se acerque “al que sabe” y aprenda directamente de él. Otra estrategia, propone, sería la de acudir a internet y aprender de allí lo que se pueda aprender, tomando en consideración que allí está la información al alcance de casi todos. Esta fue una de las intervenciones que atrajo la atención del público, quien cuestionó si desde el uso de y la consulta a internet se podrán comprender y ejercitar las relaciones sociales implicadas en el aprendizaje. Esta es, también, una de las críticas al discurso de Gasca que desde mi posición surge. Considero -al igual que algunos miembros de la audiencia- que el aprendizaje implica en todo momento la inserción de un otro que sirva de espejo y retroalimentación de lo aprendido. Así, la participación en los espacios educativos trae consigo también un aprendizaje concerniente a las relaciones humanas que no sabemos aún cómo pueda darse en el espacio virtual.
Finalmente, que el tipo tradicional de enseñanza universitaria perpetúa generalmente una relación de poder, no hay duda. Pero más que acabar con ella, o creer que dejará de existir porque quienes la informamos e institucionalizamos dejaremos de la noche a la mañana de considerarla una opción de profesionalización y futura fuente de empleo, habríamos que plantear y proponer si el modelo universitario contemporáneo habilita el ejercicio de una reflexión y praxis otra, desde donde se cuestionen y modifiquen las relaciones de poder y sus implicaciones. Tal vez, incluso, se tendría que tocar caso por caso y desde la trinchera de cada quien, incitar el diálogo y debate.


Los encontramos en Xalapeños Ilustres #135, Centro Histórico, Xalapa, y en nuestras redes sociales:

sábado, 25 de abril de 2020

Reseña del primer conversatorio de Réplica contra réplica




Conversando sobre la crítica de arte con Claudio Torres Nachón, Jonathan Farías y Jimena Ortiz


Desde mediados del año pasado, la Galería de Arte Contemporáneo de Xalapa ha presentado una serie de conversatorios, en coordinación con el proyecto Réplica contra réplica, conformado por Jimena Ortiz y Jonathan Farías, dos entusiastas de los temas relacionados con la producción del arte actual.
La dinámica del proyecto ha consistido en la organización de mesas de diálogo con especialistas en temas como el mercado del arte, la investigación artística, y el arte feminista, entre otros. Estos tópicos han sido abordados por la dupla en compañía de investigadores, gestores, artistas y productores como Manuel Velázquez, Gladys Villegas, Perla Polo, Natalia Calderón y Omar Gasca. En todos los casos, previamente, Jimena y Jonathan se han dado a la tarea de redactar textos sobre los cuales se han ido tejiendo los diálogos con los invitados.

El primer tema abordado, “La crítica de arte en Xalapa”, fue introducido por un texto que planteaba cuestiones generales sobre algunas vertientes o funciones de la crítica, pero fue en el conversatorio sostenido la tarde del 12 de junio con el abogado ambientalista Claudio Torres Nachón, donde se pudo contextualizar a la situación de Xalapa. Para ello, antes se compartieron algunas ideas que marcaron los puntos de consenso entre las partes, mismos que pueden resumirse en tres aspectos clave:
1. Realizar crítica de arte implica contextualizar histórica y geográficamente el fenómeno artístico; no es suficiente “describir” o “comentar” una pieza.
2.  Es pertinente tomar en cuenta la posible audiencia que entrará en contacto con la crítica; la crítica no existe sin un destinatario final.
3. Es cuestionable que la crítica pueda elaborarse desde una objetividad y neutralidad absoluta, motivo por el cual es necesario evidenciar los marcos de referencia sobre los que quien la realiza construya sus observaciones y aportes.

Ya entrado en la contextualización del tema para el caso xalapeño, la postura de Claudio Torres fue contundente; para él la crítica de arte en la ciudad es cuando no inexistente, por lo menos cuestionable. Arguyó que uno de los factores que hacen tropezar una posible crítica en el estado es la concentración de los espacios expositivos del arte en dos instituciones de larga trayectoria, la Universidad Veracruzana y el Instituto Veracruzano de la Cultura. Si bien reconoció los esfuerzos de ambas organizaciones (y su personal) en la labor de difusión de la cultura, gestión de exposiciones y educación de artistas e interesados en el arte, también cuestionó el grado de diversificación de las experiencias culturales aportadas a la población, dada la cercanía que las dos instituciones mantienen entre sí. Otro aporte relevante consistió en observar que en los medios de comunicación tradicionales (la prensa diaria o semanal, sobre todo) subsiste un esquema peculiar, a través del cual se realizan “notas culturales” disfrazadas de crítica de arte. A ello se le agrega que en los medios impresos el tipo de crítica es mayoritariamente escrita, con lo que se refrenda una versión de relativa individualidad de quien la redacta, debido a la imposibilidad del medio impreso por debatir inmediatamente desde distintas perspectivas. ¿Cómo sería realizarla desde el empleo de las tecnologías virtuales y en red?, fue una interrogante lanzada por Claudio, al mismo tiempo que una invitación para que los asistentes y participantes lo intentaran a un mediano o largo plazo.


En suma, en el primer conversatorio de Réplica contra réplica se debatieron y compartieron observaciones que todavía (a casi un año de haberse realizado) son pertinentes para una posible reflexión sobre cómo, en la ciudad de Xalapa, se desenvuelve uno de varios aspectos de su vida cultural.



Los encontramos en Xalapeños Ilustres #135, Centro Histórico, Xalapa, y en nuestras redes sociales:


lunes, 2 de marzo de 2020

Así será la GACX en marzo





Cartelera MARZO 2020

Galería de Arte Contemporáneo de Xalapa



El Instituto Veracruzano de la Cultura, a través de la Galería de Arte Contemporáneo de Xalapa, extiende una invitación al público general a que nos visite y disfrute de las exposiciones y actividades programadas para este mes.

Comenzamos con las exposiciones. Hasta la primera semana del mes continuará expuesta la selección de piezas de la 9ª Bienal de Cerámica Utilitaria Contemporánea en la Sala principal, y en la Sala 3 E se mantendrá la muestra Paisajismo especular de Pablo Segura. Nuestro horario de visita, para ambas exposiciones, es de martes a domingo, de las 10:00 a las 19:00 horas.

Continuamos con el programa Martes de visita guiada, donde el público interesado conocerá la historia de la galería y tendrá un acercamiento a las exposiciones vigentes. En marzo contaremos con un recorrido programado para el martes 3 a las 18:00 horas.

Miércoles de conversatorio, espacio donde se dialoga acerca de temas de relevancia social y cultural contará con tres sesiones este mes. En la primera, Elissa Rashkin, Gladys Villegas y Natalia Juan Gil, productoras e investigadoras de diferentes disciplinas artísticas, comentarán acerca de los retos y experiencias de las mujeres creadoras. En la segunda se retomarán las mesas de diálogo en coordinación con el proyecto Réplica contra réplica, donde se charlará acerca del video arte y arte digital, en compañía de Nayashell Ramírez y Pablo Romo. La tercera estará coordinada con la Dirección General de Paz y Derechos Humanos de Veracruz, y versará sobre “El derecho a la verdad”. Los esperamos los miércoles 11, 18 y 25, respectivamente, a las 18:00 horas.

Otro conversatorio de interés será el de Pilar Pedraza y Citlalli González, artistas e investigadoras que dialogarán acerca de la fotografía estenopeica como acción comunitaria el jueves 26 a las 19:00 horas. Asimismo, en el marco del V Festival de Música y Arte Sacro, contaremos con la presencia de Arturo Gómez Martínez, Subdirector de Etnografía del Museo Nacional de Antropología, quien presentará la ponencia “Los bordados y su iconografía en las regiones de Veracruz”. La cita es el martes 31 a las 17:00 horas.

En Jueves de libros, actividad mensual dedicada a la difusión de la oferta editorial del estado se presentará el título Ida Rodríguez Prampolini, en compañía de José Luis Rivas, Agustín del Moral Tejeda y el autor. Te esperamos el 19 de marzo a las 19:00 horas.

Dentro del programa de Sábados de concierto realizaremos una presentación musical a cargo del intérprete Julio César Flores. Te invitamos al concierto de música para guitarra el sábado 21 a las 18:00 horas.

En marzo retomamos el programa Sábados con Xalapa Antiguo, donde se comentará sobre la “Historia de la Banda Sinfónica del Gobierno del Estado”, el sábado 14 a las 18:00 horas.

Continuamos con el disfrute y conocimiento del séptimo arte. Enmarcado en la conmemoración del Día de la Mujer, preparamos el ciclo “Las mujeres sí tienen memoria” donde proyectaremos dirigidas y protagonizadas por ellas. No te puedes perder Memorias de Antonia, Little Mis Sunshine, Persépolis y Mustang: belleza salvaje. Acompáñennos los Viernes de cine, en fechas del 6, 13, 20 y 27 de marzo a las 18:00 horas. Otra proyección interesante será la del documental Persistencia. Esta actividad se coordinará con la Dirección General de Cultura de Paz y Derechos Humanos el jueves 12 a las 17:00 horas.

Dedicado a los niños y niñas del hogar, programamos un ciclo de cine para Sábados de matiné, en el que las chicas tendrán un papel protagónico. Te invitamos a asistir los sábados 7, 14 y 21 a las 12:00 horas.

Finalmente, no podrían faltar las actividades relacionadas con el impulso a la lectura para niñas, niños y toda la familia. La Sala de Lectura Equinoccios nos relatará el título Niños el sábado 28 a las 12:00 horas.


¡Los esperamos!



Últimos días de la 9 Bienal de Cerámica




EXPOSICIONES


9ª Bienal de Cerámica Utilitaria Contemporánea
 Selección del Concurso Nacional de Cerámica Utilitaria | Sala Principal
Martes a domingo | 10:00 a 19:00 h
Entrada libre


El Instituto Veracruzano de la Cultura (IVEC), con apoyo de la Secretaría de Cultura federal, a través del Programa de Apoyos a la Cultura, invita al público interesado a conocer las piezas seleccionadas de la 9ª Bienal de Cerámica Utilitaria Contemporánea 2019.
La 9ª Bienal de Cerámica Utilitaria Contemporánea 2019 es una plataforma que tiene el objetivo de conservar, promover y continuar con la gran tradición este arte, así como promover la innovación en el diseño contemporáneo de la cerámica utilitaria y fortalecer e impulsar la creación artística. La cerámica, como una tradición presente en nuestro país desde hace siglos, es una expresión que ha sido enriquecida por la experimentación y las diversas técnicas de artistas comprometidos.
Así, esta exposición, conformada por 49 obras, reúne el trabajo de ceramistas residentes en 21 estados del país, quienes respondieron a la convocatoria y sometieron sus propuestas a la deliberación de un jurado conformado por especialistas en el tema. Vajillas, tazas, macetas, platos, floreros, collares y lámparas, entre muchos otros objetos empleados en la vida cotidiana, conforman un interesante catálogo donde el ingenio y la belleza se combinan con la funcionalidad de cada pieza.
Te invitamos a conocerla de martes a domingo, en un horario de las 10:00 a las 19:00 horas.



Los esperamos en Xalapeños Ilustres #135, Centro Histórico, Xalapa, y en nuestras redes sociales: